viernes, 11 de febrero de 2011

La Visión de Joseph Smith según la Comunidad de Moroni.

A continuación, narramos uno de los hechos más significativos de la historia del movimiento de los Santos de los Últimos Días. Este evento posteriormente es conocido como la visión de la arboleda y ocurrio en 1820 en la localidad de Palmyra, Estados Unidos. 

" Fue en la mañana de un hermoso día de primavera, y yo escogí un silencioso y tranquilo lugar. cuando llegué a la arboleda, me cercioré de que nadie estuviera cerca de mí. Quería estar solo cuando hablara con mí Dios. Me arrodillé y empecé a orar en voz alta. Si bien anteriormente  a menudo había orado en silencio a Dios, en quien firmemente creo, nunca había orado antes vocalmente. Para mí esto fue una nueva experiencia.
Algo extraño me sucedió al empezar a orar. De pronto noté que no podía hablar. Me ví rodeado de una densa oscuridad y pensé que iba a ser destruido. Recordé que había venido a la arboleda a pedir a Dios que me ayudara a decidir en qué iglesia debía ingresar; por esto, reuniendo todas mis fuerzas, pude finalmente pedir a Dios que me liberara de la influencia del poder maléfico. Por un momento pareció que dios no podía oirme, pero justo cuando empezaba a debilitarme más y más, ví encima de cabeza un gran rayo de luz.
UNA VOZ DA LA RESPUESTA

Cuando me ví libre de la oscuridad que me rodeaba, ví encima de mí dos personajes. Uno habló y me llamó por mi nombre, y señalando al otro, dijo: " Este es mi Amado Hijo: ¡ Escúchale!". Luego tuve la oportunidad de pregintar: "Señor, ¿ en cuál de las iglesias debe ingresar?". La respuesta me llegó claramente que no te unas a ninguna de ellas porque todas estaban en el error. Cuando me volví en mi me encontró tendido boca arriba mirando el cielo azul de primavera.
Esta relato fue obtenido del Libro Como Crecio La Iglesia. Versión Inglesa de Georgia Metcalf Stewart. Traducción al español de Vicente Jiménez.1980.USA. Comunidad de Cristo.

sábado, 29 de enero de 2011

Testimonio del anciano Gary Metzger

TESTIMONIO DEL ANCIANO GARY METZGER

Llevado a la luz


En primer lugar, crecía evangélico, y al oir del Libro de Mormón de esa gente, me encerré que era del Diablo. Cuando mi mejor amigo en la universidad, Daniel, se convirtió a la iglesia RLDS en 1980, yo lo opuse, y seguía estudiando como sacarlo de esta iglesia. Después de muchos días, mis élderes en la Iglesia de Cristo (Evangélica) me aconsejaron de no seguir estudiando con él. Lo dejé, pero ya Dios me había sembrado con la verdad. Entonces, había dudas en mi mente acerca de donde yo congregaba.
    En estos días también estudiaba con un elder mormón quien acababa de regresar de su misión de 2 años. Pero a él no creía, debido a las creencías mormonas de que se puede haber más de un Dios, que Dios es un ser progresivo, y que Brigham Young enseñaba la poligamia. Esas enseñazas sabía que eran falsas.
    Vivía en el dormitorio en aquel entonces de la unversidad de Wichita State, y estaba preparándome ser ministro en la Iglesia de Cristo, y estaba dirijiendo 3 estudios Bíblicos cada semana en el dormitorio. Quería convencerles a todos de que donde yo congregaba, estaba la luz verdadera. Yo había leído libros en contra de la iglesia mormona por unas 80 horas, y tenía 8 páginas, frente y al revés, llenadas con críticas y preguntas.
    Me puse en ayuno un día durante el almuerzo y me hinqué por la cama y oré al Señor para darme luz a salir de la confusión. Me levanté de orar, y encontré en mi escritorio una carta que mi amigo Daniel me hubo escrito hace días. Al leerla, encontré estas palabras, "¿Cómo es que el Dios de la Verdad, no quiere que dos personas estudien juntos, que quieren la verdad? Sabía en mi corazón que eso era verdadero. Entonces, decidí no hacer caso a las palabras de los élderes de la Iglesia de Cristo, quienes no creían que Dios podía hacer milagros hoy en día. Obedecí lo que Dios me confirmó en eso momento.
    A los días, cuando comenzamos a estudiar de nuevo, volvimos al "debate". Pero una noche, cuando el me dio una pregunta, Dios me hizo mudo. No pude contestar en voz alta, con las respuestas memorizadas de la doctrina de la Iglesia de Cristo. Y entonces, una voz me habló a mi mente, "Sabes que lo que vas a decir no es la verdad." Daniel me dio otra pregunta, y la misma cosa exacta pasó. No pude hablar, y Dios me habló las mismas palabras. Y una vez más Daniel me dio otra pregunta, y quise responder en contra, y no pude hablar, y Dios otra vez me habló, diciendo que yo sabía de que lo que iba a decir yo, no era la verdad. Un total de tres veces tuve la misma experiencia.
    Gracias a la misericordia de Dios. Estoy seguro que si no fuera por Su misericordia esa noche, no hubiera aceptado la doctrina de la Restauración (RLDS).
   
    Unos dos años después de bautizarme, yo había leído el Libro de Mormón dos veces, pero no supe de El, que era la verdad, solamente lo creía. Un día viernes en noviembre de 1982, me cortaron del trabajo porque mi puesto ya no existía. Muy preocupado yo, me metí en un frijolar para orar. Allí Dios otra vez me tocó con Su misericordia. Era como mi espíritu salió del cuerpo y miré adentro de mi alma. Vi luz, y también oscuridad. Entendí que nuestra justicia es como trapos sucios. Decidí orar y ayunar este mismo viernes, hasta el domingo para la Santa Cena.
    Yo oraba y estudiaba mucho el sábado, y el domingo en la madrugada me desperté al oir una voz audible decirme "Lee 2Nefi 3:38 [4:23 Mormona]" Al leer la escritura, que dice “He aquí, ha oído [Dios] mi clamor de día y ma ha dado conocimiento por visiones en la nohce.” En este mismo instante, toda la preocupación sobre mis hombros se fue. Sentí alivio en mi alma y paz. A pocos días, cuando contaba este testimonio a alguien, me vino otra vez una voz suave a mi mente, "¿Porque te di un versículo en el Libro de Mormón?" Me acordé que hay muchos versículos, especialmente en Salmos, que tratan de la fidelidad de Dios. Dios seguía hablándome, "Te dije a leer el Libro de Mormón, porque es mi palabra también." De alli, nunca dudé otra vez en Su palabra.
    Doy gracias a Dios que me dio este testimonio, para poder compartirlo con los de la descendencia de los lamanitas. Es su historia y siento parte de ello ahora.

TESTIMONIO DEL ANCIANO GARY METZGER

Llamado de Dios


     Cuando yo estaba en la iglesia Reorganizada unos 10 meses, y tenía como 21 años de edad, una noche el pastor, Anciano Roberto Vohs tuvo una visión en la madrugada en su cuarto. El vio 5 personas en la pared, con una plaquita diciendo el llamamiento debajo de cada uno. La mía dijo, “Diácono.” El solo reconoció a 4 de ellos. La 5ta persona él no lo había visto jamás.
     Los cuatro hermanos fuimos llamado por Dios así en el año 1981. A los seis meses después, aproximadamente, la 5ta persona entró la puerta de la iglesia por la primera vez. Se llama Carlos. En aquel entonces, él también fue llamado por la revelación anterior.

     En 1989, en una conferencia de la iglesia en Wilburton, Oklahoma, donde estaba, un patriarca se puso de pie y anunció que otros hermanos irían a Honduras luego. El mencionó mi nombre. Asustado, oré al instante al Señor y le pedí que si fuera su voluntad que me fuera a Honduras, Él tendría que decirme. El testimonio de otro hombre no era suficiente.
     Comenzamos a cantar un himno, “Iré donde me mande” y durante el cuarto coro, una voz me habló en mi interior, “Quiero que te vayas.” La voz resonaba por todo mi cuerpo, y todo mi cuerpo estaba quemándose. Hasta que los hermanos a los dos lados míos sintieron el calor en sus brazsos, a través de los míos.
    Lágrimas rodeaban por mis mejillas, y no pude cantar. Dios me llamó que fuera para Honduras.

    En octubre de 1991, cuando ya estaba en Honduras, estuve enseñando una clase acerca del sacerdocio en la iglesia: (ie. diáconos, maestros, sacerdotes, ancianos). Una señorita me dijo, “Tu eres un anciano.” No, le dije. Soy sacerdote. Tres veces me lo dijo, y tres veces le dije que no; que era sacerdote.
     Esta misma noche, tuve 3 sueños en los cuales estaba funccionando como anciano. Al despertarme, pensé, “Cómo me llamarás Dios? Estoy aquí solo en Siguatepeque.” No había otros ministros de la iglesia en esta ciudad para iniciar el llamamiento.
     Cuando regresé a los EEUU para pasar la navidad con mi familia, me junté con el presidente de la obra en Honduras en Houston, TX (allí estaba en en ese momento), para regresarnos a Honduras juntos por tierra. Nos quedamos en la casa del 70 Neil Simmons en McAllen, TX por una noche. Él compartió con el hmno. Socorro Vasquez de Honduras, que él tuvo un sueño en los últimos meses. Jesús se le apareció a él en el sueño, parado en el senario de la iglesia en frente, y le preguntó al hermano Simmons, “¿Has pensado en mi siervo Gary Metzger? El es llamado ser anciano, y debe ser ordenado.” A través de esta revelación, fui llamado por Dios ser anciano. Aun sobre las millas en diferentes países, Dios es un Dios de revelación. De Su iglesia, Jesús es la cabeza; no hombres.

            Testifico que la Restauración trabaja con el Espíritu Santo, y es un remanente de la iglesia que fue restaurada a la tierra en 1830. Que Dios les bendiga a todos aquellos que le pidan por Su revelación de la verdad.


martes, 4 de enero de 2011

Mosiah y su modelo político de gobierno


                                                                                   Daré así mandamiento a mi descendencia que
No ocupe estas láminas en cosas que carezcan
de valor para los hijos de los hombres. (1 libro   de Nefí, 2; 6).

Una sola cosa nos explica bien la historia y es en qué consisten los malos gobiernos (Thomas Jefferson)  


Mosiah y su modelo político de gobierno. ( Mosiah, cap 13,1- 45)[1]


            Un tema no menor que aparece en forma más o menos constante en el libro de mormón, es aquel en la cual se nos instruye acerca de la forma de gobierno ideal. En estas líneas, buscaremos retratar como se entendió la forma ideal de administración política a través de la lectura del párrafo que se encuentra en  Mosiah: 13; 1-45.
            Primero, hay que ubicar el contexto de su declamación política. El rey Mosiah decide proponer al pueblo la elección de su sucesor, este último decide elegir a su hijo, Aarón quien rechaza el cargo por dos motivos. El primero, por encontrarse lejos de su tiera misionando y segundo, por no interesarle el cargo de jefe de gobierno. Ante tal disyuntiva, comienza a surgir un generoso e importante debate en torno a cual debería ser la forma más correcta de regir sus destinos. Esta tradición no es nueva, ya la encontramos en filósofos insignes de nuestra tradición occidental tales como Platón u Aristóteles. De hecho el discurso fúnebre de Pericles[2] es un clásico para entender el modelo democrático. En fin, el tema que nos plantea Mosiah es la validez de la institución de la monarquía. Antes de proseguir con nuestro análisis, debemos aclarar que la monarquía es vista en este discurso como el gobierno en manos de una sola persona, por lo cual quedan fuera en la actualidad las monarquías constitucionales como por ejemplo la de Inglaterra o la española. En cambio, caen en esta categoría todos aquellos gobiernos que consagran en una persona todas las decisiones y acciones de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Aquí comienza un interesante debate ya sea a favor o en contra de la mantención de la institución monárquica. A favor,  se esgrime el argumento de la excelencia de un gobierno basado en un hombre virtuoso, (el rey filósofo de Platón) tal como es consignado en el versículo 17:

“  Por consiguiente si  fuera posible que tuvieran hombres justos por reyes, que establecieran las leyes de Dios y juzgaran a este pueblo conforme a sus mandamientos….. sería apropiado que tuvieras siempre reyes que os rigieran”

            Dicha capacidad se encuentra muy escasa entre los hombres, (sí de algo sirve estudiar la historia de la humanidad es para reafirmar tal apreciación). Habitualmente lo que aparece cuando se va concentrando el  poder  es la corrupción y un rey injusto trae una gran injusticia no solo a él sino también al reino. Cuando los gobernados se dan cuenta de tal  situación y desean derrocarlo, se asume un costo enorme y un gran derramamiento de sangre porque todo rey inicuo hace lo siguiente:

“Decreta leyes y las envía por entre su pueblo; leyes a la manera de su propia maldad; y a quienquiera que no obedezca sus leyes manda que sea muerto “(Mosiah 13,30)

Por esta razón es preferible según el rey Mosiah, que el poder descanse en una multiplicidad de personas señalando que será la última persona en llevar dicho oficio. En remplazo de la monarquía, se propone la institución de los Jueces no en el sentido que aparece en la Biblia en tiempos inmediatamente posteriores a la muerte de Moisés y cuyos representantes más conocidos son Josué y Sansón. Más bien, es una institución de hombres sabios y conocedores de las leyes divinas y de los antepasados. Estos jueces pueden ser definidos de la siguiente manera:

“Sin embargo nombraremos jueces que juzguen a este pueblo conforme a nuestra ley, y arreglemos de otra manera los asuntos de este pueblo, pues nombraremos a hombres sabios por jueces que juzguen a este pueblo conforme a los mandamientos de Dios” Versículo 15.

            Lo interesante de esta institución, es que se asume que diferentes grupos de jueces pueden juzgarse a sí mismos si se considera que los fallos o sentencias judiciales no han dejado conforme a los necesitados de justicia (vers 34 al 39).
Estos jueces y los gobernantes en general deben cumplir con los siguientes requisitos[3]: 18 a 20.

-          Enseñar los mandamientos de Dios.
-          Establecer la paz en el país.
-          Evitar las guerras y conflictos.
-          Poner fin a hurtos y saqueos
-          No aceptar ninguna clase de iniquidad.
-          Condenar el crimen cometido según las leyes.

Todos estos jueces son elegidos por la voz del pueblo ya que se piensa que la mayoría de las personas siempre toman las decisiones que son más beneficiosas para todos, los jueces deben aplicar leyes pero siempre escuchando al pueblo para ser implementadas. Así lo dice el versículo 36:

“Así que esto observaréis y tendréis por ley resolver vuestros asuntos por voz del pueblo.

¿Y sí el pueblo en ves de elegir la justicia, elige la iniquidad?  En esa situación, Dios visitará a su pueblo con gran destrucción y quedará la iniquidad en sus propias cabezas. Pero el Señor en su infinita misericordia escuchará siempre a su pueblo sí realmente se arrepiente y le promete retornar a los mandamientos y leyes divinas.

            Hermanas y hermanos, espero que logremos sacar las mejores conclusiones para nosotros y nuestros países según la recomendación dada por Mosiah .
Saludos, su hermano en Cristo,
R. Hernández.



[1] Smith, Joseph, Trad. El Libro de Mormón. Peterson, L. Vernon (supervisión).Libro de Mormón. Missouri, USA. Tercera edición de 1979 Editada por la Junta de Publicaciones de la Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
[2] Tucídes. Historia de la Guerra del Peloponeso.
[3] Versículos 18 al 20.

jueves, 23 de diciembre de 2010

El profeta Joseph Smith Jr: algunas palabras acerca de su oficio de profeta según la Biblia, el libro de Mormón y Doctrina y Pactos.




He aquí, se escribirá entre vosotros una historia, y en ella se te llamará vidente, traductor y profeta, apóstol de Jesucristo y anciano de la Iglesia por la voluntad de Dios el Padre y la gracia de tu Señor Jesucristo
(Revelación dada a Joseph Smith Jr el día 6 de abril de 1830)

He aquí, esto es según mi sabiduría; por lo tanto, no os maravilléis, porque se acerca la hora en que beberé del fruto de la vid con vosotros en la tierra, y con Moroní, a quien he enviado a vosotros para velar el Libro de Mormón, el cual contiene la plenitud del evangelio
(Revelación dada a Joseph Smith Jr el 4 de septiembre de 1830)


Hoy 23 de diciembre del año 2010 como comunidad religiosa perteneciente al movimiento de los Santos de los Últimos Días, conmemoramos  el natalicio del profeta Joseph Smith Jr restaurador del evangelio de nuestro señor Jesucristo. De partida, hemos mencionado la palabra profeta. ¿Qué significado tiene en la lengua hebrea esta palabra y porque la ocupamos para designar a uno de los oficios del hermano Smith?. Primero que nada, es en el Antiguo Testamento donde aparece esta palabra que en hebreo se escribe “nabi”, que indica a la persona que habla por medio de otro, en nuestro caso habla y transmite la palabra no de un hombre sino de de Dios las personas. En este punto, podríamos  ya aventurarnos a definir a estos hombres como los portavoces de Dios. Lo importante a destacar de esta función, es que el contenido expresado en las profecías no era producto de un razonamiento elevado o especulativo en la cual se utilizaban mecanismos racionales para hacer inteligibles el discurso. Más bien era dado por la divinidad de manera directa. Ejemplo de lo anterior lo encontramos en varios pasajes de la Biblia ya sea en el AT como en el N.T[1]. En esta breve mensaje hermanos y hermanas,  no se busca hacer una exégesis de los diversos textos donde aparecen el papel de los  profetas pero les recomendamos dos lecturas para que visualicen la función que cumplen. En Éxodo 7; 1 encontramos lo siguiente:

“Yave dijo a Moisés: “Mira que te he constituido como un dios para Faraón, y Aarón, tu hermano, será tu profeta”.

O en Hebreos 1.1

“en diversas ocasiones y bajo diferente formas, Dios habló a nuestros padres, por medio de los profetas”.

Dios elige a determinados hombres para enseñar y, la mayoría de las veces amonestar a su pueblo de los graves peligros que corren ya sea en relación a la salvación individual como de la sociedad en la cual están insertos. Este es el  papel que deben cumplir en la economía de la salvación humana y,  Joseph Smith Jr durante el siglo XIX es encargado para cumplir tal llamamiento.
Una de las características de los profetas en la Biblia es que no obran milagros sino más bien, determinan y dilucidan los principios de la doctrina religiosa. En efecto eso lo vemos por ejemplo en Mateo 24,24:

En efecto, aparecerán falsos cristo y falsos profetas, que harán cosas maravillosas y prodigiosas, capaces de engañar, si fuera posible, aun a los elegidos de Dios.

Joseph Smith lo que más hizo durante su derrotero en la predicación cristiana fue sentar las verdaderas doctrinas del evangelio. Ejemplo de lo anterior, es la obra de mayor realce en los últimos dos milenios para el cristianismo, cual es la traducción por obra del espíritu santo, del libro de mormón. Todas las revelaciones del profeta estaban destinadas a señalar los temas doctrinales básicos para la correcta interpretación del cristianismo restaurado, ejemplo es la revelación o profecía dada en la sección 42, 5ª:

“Además, los ancianos, sacerdotes y maestros de esta de esta Iglesia han de enseñar  los principios de mi evangelio que se hallan en la Biblia y el Libro de Mormón, el cual contiene la plenitud del evangelio”.[2]

            Otra característica que cumple con exactitud según lo escrito en la Biblia J. Smith es aquella en la cual se demuestra lo impopular que fueron sus prédicas. En efecto, llego a tal extremo el encono y enojo de la gente del Medio Oeste en Norteamérica que lo obligaron a exiliarse de Independence, la cuna del mormonismo, hacia otros estados donde hallar tranquilidad. No obstante lo anterior fue perseguido y finalmente, asesinado por  amonestar a la gente de su época. Todos los falsos profetas según el texto bíblico, enseñan y dicen lo que quieren oír a las personas. En nuestra época dirían que la homosexualidad es correcta; que el sistema bancario sustentado en la usura es lo óptimo; que un sistema económico basado en la competencia y no en la solidaridad está bien; que todas las iglesias y religiones tienen el camino de la salvación y así podríamos seguir hasta ad infinitum. Ejemplo de lo anterior lo encontramos en  Lucas 6,22:

“Felices a ustedes si los hombres los odian, los insultan y los consideran unos delicuentes a causa del hijo del Hombre. ……. Por lo demás, ésa es la manera como trataron también a los profetas en tiempos de sus padres.

El rol profético en el libro de Mormón

             El sentido profético tal como es descrito en el apartado anterior, está bastante definido en el texto nefita. Por ejemplo en Alma 17,3 nos entrega una fórmula para desarrollar y estimular este espíritu de profecía:

Mas  esto no es todo; se habían dedicado a mucha oración y ayuno; por tanto, tenían el espíritu de profecía y el espíritu de revelación, y cuando enseñaban, lo hacían con poder y autoridad de Dios.

Analizando sí en esto texto se encuentra marcado el don profético de nuestro fundador de la Iglesia, Joseph Smith Jr, leemos en  Mormón 8:15-16 que efectivamente tuvo el don de comunicar lo que Dios quería para los hombres en esta nueva etapa para la Humanidad. La manera de hacerlo es a través del libro de Mormón. Acá se sostiene lo siguiente:

“Porque nadie puede tener el poder de sacarla a luz salvo que le sea dado por Dios; porque Dios dispone que se haga con la mira puesta únicamente en la gloria de Dios, o para el beneficio del antiguo y por tan largo tiempo dispersado pueblo del convenio del Señor.
Y bendito sea aquel que saque esto a la luz, según la palabra de Dios; sí, será sacado de la tierra, y brillará de entre las tinieblas y llegará al conocimiento del pueblo; y se realizará por el poder de Dios.
               
               

            Junto a esto gran espíritu de profecía contenido en el libro de Mormón, Joseph recibió de vez en cuando, revelaciones dadas por Dios desde 1828 en adelante que han  sido considerados como reglas y normas para regular el gobierno de la iglesia. Este discurso profético para los tiempos actuales está contenido en nuestro texto Doctrina y Pactos similar al Doctrina y Convenios de la iglesia con sede en Utah. Todo esto dependiendo, de si dichas revelaciones está en armonía con  lo enseñado en la Biblia y el libro de Mormón. Estas revelaciones se dieron con la finalidad de esclarecer pasajes de los libros anteriormente citados o responder a preguntas específicas en la cual Joseph Smith jr fue utilizado como vehículo de la sabiduría divina.
            Hermanos y hermanas, tenemos la suerte de ser parte de este llamamiento profético que nos ha entregado Dios mediante su siervo escogido y, es por eso que hoy lo recordamos con mucho aprecio y esmero. Gracias Señor por mostrarnos este evangelio y darnos la posibilidad de estar en la lucha constante de ser justos.
Saludos cordiales,
Anciano Hernández.



[1] En el Antiguo testamento nos encontramos con los textos de los profetas mayores y menores. En el Nuevo Testamento en hechos y las cartas paulinas como se van demostrando el espíritu profético de los primeros conversos.
[2] Revelaciones y mandamiento de Dios dado a la Iglesia Restaurada y recopilados en el Libro de Doctrina y Pactos, Community of Christ Copright Corporation en Independence. Missouri. USA.2004. Sección 42. Pág 79.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Breves palabras de sabiduría del libro de Mormón

Estimadas(os) hermanas(os),
                                                                                                 Ciertamente, Señor, estando tú presente,
Todo es alegre, y ausente, todo enojoso.
(Tomás de Kempis, Imitación de Cristo)


Habitualmente los críticos del libro de Mormón suelen apuntar sus ataques en sentido de cuestionar ya sea su validez histórica o describirlo como una invención y plagio literario de Joseph Smith Jr. No obstante lo anterior, son muy pocas las críticas susceptibles de ser realizadas en torno a lo doctrinal. Es más, sus ideas en torno a la doctrina de la trinidad; la finalidad de la actividad económica; la forma de administrar los sacramentos; las autoridades que deben regir los destinos de la Iglesia; las profecías e incluso, la forma de comportarnos en términos políticos superan ampliamente lo contenido de los pasajes más significativos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

            Un ejemplo de lo dicho anteriormente, está relacionado con el tema de la naturaleza divina que llevo durante los primeros siglos del cristianismo a tantas herejías y confrontaciones. En el libro de Mormón y sólo en él (no en la Biblia), se encuentra de manera taxativa la definición del dogma trinitario. Esto es posible de leer en Alma 11:44[1]

Santísima Trinidad.

“Y serán llevados y se les hará comparecer ante el tribunal de Cristo el Hijo, y de Dios el Padre, y del espíritu Santo, los cuales son un Dios eterno, para ser juzgados según sus obras, sean buenas o malas “[2].

Resurrección
            También nos habla con lo que sucederá con la vida más allá de la muerte y lo que sucederá con la resurrección. Lo importante que nos menciona en el pasaje de Alma 11,43 y 44 es que somos una totalidad compuesta tanto por cuerpo y alma. Esto último a diferencia de los evangelios que nos mencionan que seremos como seres espirituales parecidos a los ángeles. Además, nos menciona que nos recordaremos de todo y a no dudarlo, nos deja la posibilidad de volver a reunirnos con nuestros seres queridos. También una idea que es posible de resaltar  es aquella en la cual seremos condenados por nuestras obras y no solo por le Fe como lo sostiene equivocadamente el mundo protestante.

“Alma y cuerpo restaurado en su perfecta forma y conociendo lo que conocemos ahora teniendo un vivido recuerdo de nuestra culpa. (43)
Todos serán restaurados hombres y mujeres. Viejos y jóvenes. Justos e injustos y presentados ante el tribunal de DIOS para ser juzgados según sus obras. (44)[3]
           

La finalidad de la actividad económica

            Otra doctrina que aparece es precisar cual es el propósito de la actividad económica, esto último lo podemos encontrar en Jacob 2, 17-19 en donde se dice a los ricos que sean “sean afables con todos y liberales con vuestros bienes para que ellos sean ricos como vosotros. Pero antes de buscar riquezas, buscad el reino de Dios (18). Las buscaréis (riquezas) con el fin de hacer el bien: para vestir al desnudo, alimentar al hambriento, libertar al cautivo y suministrar auxilio al enfermo y al afligido.(19).

Autoridades

            También el anal de los nefitas, nos habla de las autoridades y oficios principales por los cuales deben regirse la organización religiosa, destacando los oficios de discípulos (apóstoles), ancianos, sacerdotes (presbíteros) y maestros. Es esta última designación que nosotros debemos seguir para regir los destinos de la iglesia tal como se encuentra en Moroni cap 3.1

La forma en que los discípulos, que eran llamados los élderes de la iglesia, ordenaban presbíteros y maestros.[4]

Administración de los sacramentos

En los capítulos 4,5 y 6 del libro de Moroni nos encontramos con un regalo dado por la divinidad a nuestro continente y la maravillosa obra de la Restauración, la correcta manera de administrar los sacramentos que nos bendicen en nuestra vida:

“Ni tampoco recibían a nadie para el bautismo  a menos que viniese con un corazón quebrantado y contrito, y testificase a la iglesia que verdaderamente se habían arrepentido de todos sus pecados “. Moroni 6; 2[5]

Profecías

En Mosíah 13: 43-46 también se consagra América como la tierra de promisión y de libertades pero ojo, nos habla de todo el continente americano y no sólo de Norteamérica como lo entienden la gente del coloso septentrional. En este libro se señala lo siguiente:

“Y ahora deseo yo que esta desigualdad deje de existir en esta tierra, especialmente entre este mi pueblo; mas deseo que esta tierra sea una tierra de libertad, y que todo hombre goce igualmente  de sus derechos y privilegios, en tanto que el Señor juzgue conveniente que habitemos y heredemos la tierra, sí, mientras permanezca cualquiera de los de nuestra posteridad sobre la superficie de la tierra”.[6]

Política

             En política también tenemos una visión positiva y valorativa de lo que significa el modelo democrático de gobierno. No es neutro, muy por el contrario, señala en varios pasajes su opción preferencial por  la democracia como modelo y norma de los sistema políticos. Esto es bien importante, porque a diferencia de lo que aparece los consejos de Paulo en los cuales debemos aceptar cualquier tipo de autoridad, en el libro de Mormón se rechaza a cualquier forma de régimen político, sustentada en el poder de un individuo o pequeño grupo de personas. Podemos admirar tal postura  en el libro de Mosíah 29:26

“Ahora bien, no es cosa común que la voz del pueblo desee algo que sea contrario que es justo; pero sí es común que la parte menor del pueblo desee lo que no es justo; por tanto, esto lo observaréis por ley: trataréis vuestros asuntos según la voz del pueblo”[7]


Modo de comportarse en la Iglesia

            Por último nos enseña la correcta forma de participar e involucrarse en la iglesia que no difieren demasiado de lo que encontramos en el capítulo de Hechos de los Apóstoles en el Nuevo Testamento. Esta situación fue la normalidad durante las primeras generaciones de cristianos que vivieron en tiempos del imperio romano por ende, no es extrañar que en nuestro continente se desarrollase una vez concluido el ministerio de Jesús en América. Debe ser la norma por la cual como creyentes debemos vivir. Esto lo dejé arbitrariamente al final para que pensemos como la iglesia restaurada debe no en la medida de lo posible, sino en forma radical, cumplir con este principio básico que a continuación se describe:

Y enseñaron y se ministraron el uno al otro; y tenían todas las cosas en común, todo hombre obrando en justicia uno con otro. 3 Nefi 26:19

Y la iglesia se reunía a menudo a ayunar y orar, y para hablar unos con otros concernientes al bienestar de sus almas”.Moroni 6,5

La salvación no es obra individual sino colectiva tal como lo mencionan las citas de arriba y el libro de Mormón, contiene muchas perlas de sabiduría que si estudiamos con detención y profundidad, nos permitirá dar una buena defensa en el día de nuestro juicio junto a nuestro ABOGADO, MAESTRO Y SEÑOR, Jesús.

Saludos su hermano en Cristo,
Anciano Hernández.







[1] Libro de Mormón. Publicaciones de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Salt Lake City, Utah. 1993. Pág 282.
[2]  Ídem.
[3] Idem.
[4] Op cit pág 627.
[5] Ibídem pág 627-628.
[6] Libro de Mormón Op cit 244.
[7] Ídem. 

domingo, 21 de noviembre de 2010

La Usura y Riqueza en la Biblia y el Libro de Mormón

Señor, ¿ quién entrará bajo tu tienda y habitará en tu montaña santa’
Quien no niega lo que ha dicho; ni facilita plata a interés.
(Salmo 15)


Un tema que aparece en forma constante tanto en el mundo bíblico como en el texto del libro de Mormón[1], es su rechazo al tema de la usura, interés y riqueza que están propio de las sociedades económicas del mundo occidental, surgidas sobre todo a partir del período de la Baja Edad Media con el surgimiento del capitalismo.
            Hoy voy  a comentar como es entendida y definida estos temas a la luz de nuestros textos canónicos y, la postura que deberíamos tener en torno a estos temas de la economía como verdaderos creyentes.

            La Usura e interés en el Antiguo y Nuevo Testamento[2].

            En el Antiguo Testamento, donde encontramos la palabra revelada de Dios al pueblo de Israel, apreciamos múltiples referencias en torno al tema de la usura e interés en los cuales es prohibido y rechazado categóricamente como práctica económica. En efecto, en el Pentateuco nos encontramos con fuertes declaraciones hacia cualquier tipo de préstamos en los cuales se viese involucrado devolver más de lo prestado. Por ejemplo, en Levítico 25; 36 y 37 se lee lo siguiente en relación a la conducta que deberían tener los antiguos hebreos entre sí:

“No tomarás de él interés ni usura; antes bien, teme a tu Dios y haz que tu hermano pueda vivir junto a ti. No le exigirás intereses por el dinero y los víveres que le hayas prestado”.

Esto es mencionado anteriormente en el Éxodo22, 25 en la prohibición dada por Dios a Moisés sosteniendo que no se debería cobrar intereses en los préstamos solicitados. La causa esencial en este tema, es que el prestamista y usurero es visto como un hombre injusto y que no alcanzará el Reino de Dios. Esto último, es descrito con notable exactitud en Ezequiel 18, 8 y 9.
Esto tema del usurero y prestamista como hombre injusto que no heredará el Reino de Dios, es tratado también en las primeras comunidades cristianas tal como lo menciona muy bien Pablo en 1 Corintios 9-10. En estos versículos, se describen que el hombre injusto es aquel que es acaparador y usurero.
El tema de la riqueza y su justificación es vista tanto en el conocido pasaje de Hechos 4,32-35 como en Timoteo 6, 17-18. El primero y lo cito para que recordemos de que se trata, establece la forma de de vida cristiana ideal:

“La multitud de los fieles tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba como suyo lo que poseía, sino que todo lo que tenían en común.”

            Es bastante conocido este apreciación de una forma de vida comunitaria en torno a compartir los bienes pero también no es menos cierto, que el mundo valórico y axiológico debe ser de tal homogeneidad que casi el individuo se pierde en el colectivo. Las diversas órdenes monásticas, en especial las que siguen las reglas de Benito de Nursia en el VI d.c, desarrollan con pureza y exactitud esta idea. En Timoteo 6, 17-18, se insiste al rico a dar de sus bienes y donarlos a los pobres, como una buena y digna acción por la cual obtendrán vida eterna.
            En el libro de Mormón[3] también se mencionan el tema de las riquezas y la usura. Recorramos un poco de sus páginas para saber y entender a lo que nos estamos refiriendo. En el libro de Jacob 2, 17-20 se dice a los ricos que sean “sean afables con todos y liberales con vuestros bienes para que ellos sean ricos como vosotros. En el versículo 19,  lo más notable es que se define el objetivo que debe cumplir nuestra actividad económica, que es hacer el bien. Esta riqueza debe servir para lo siguiente:

-          Vestir al desnudo.
-          Alimentar al hambriento
-          Libertar al cautivo
-          Suministrar auxilio al enfermo y al afligido.

Así es hermanos y hermanas, la riqueza no es para generar lucro y obtener bienes sino para implementar políticas sociales que tiendan a  beneficiar a los más desprotegidos de la sociedad. En Mosíah 18,27 al 29,  en una reorganización que se estableció para el buen funcionamiento de la iglesia, se menciona que los miembros de la misma,  deberían dar de sus bienes dependiendo de su capacidad y poder. La iglesia  debe preocuparse de lo temporal y espiritual tal como es expresado en el versículo 29.  En Alma 1,27 se sigue manteniendo esta idea como lo refleja la siguiente cita:

“Y de conformidad con lo que tenía, todo hombre repartía de sus bienes  a  los pobres, y a los necesitados, y a los enfermos y afligidos; y no usaban ropa costosa; no obstante, eran aseados y atractivos “.


            Una cosa es clara, la usura y la riqueza no son propias del mundo cristiano y deben ser dejadas en un segundo plano. La norma de vida debe ser la autoridad tal como se lee en Alma 39,14:

“No busques las riquezas ni las vanidades de este mundo, porque he aquí, no     las puedes llevar contigo”.

            La última referencia tomada del libro de Mormón, corresponde al funcionamiento de la iglesia una vez que Jesucristo estuvo ministrando en América. Durante 200 años cuenta la escritura, se mantuvieron fieles a las enseñanzas que dio el Salvador en torno a la justa manera de disponer de los bienes. En este momento comenzó a operarse un cambio en los corazones de los creyentes que los llevo a transgredir las enseñanzas que habían recibido. Y de ahí en adelante se dividieron en clases y no tuvieron sus bienes y posesiones en común. (4 Nefi, 24 y 25).
            Resumiendo este breve mensaje en torno a la usura y la riqueza dentro del cristianismo podemos destacar varias ideas. Primera,  el interés y la usura fueron abiertamente condenadas ya sea en el mundo retratado en el Antiguo testamento como en las primeras concreciones cristianas del siglo primero. En estos textos, la figura del usurero y prestamista estaba dentro de los injustos que no heredarían el “Reino de los Cielos”. Segunda, en el libro de Mormón también encontramos esta idea reflejada, dando una mayor precisión en torno al uso y disposición de los bienes materiales en la iglesia. Por estas razones, se busco durante los primeros años de la Restauración  hacer posible este sistema económico-social a través del uso de los bienes en común que lamentablemente fracasó y que fue el “Orden Unido de Enoc”. Esta organización duro sólo un año en funcionamiento desde 1833 hasta 1834.
            A manera de conclusión, debemos reflexionar en torno a la validez y vigencia de los bancos en el mundo cristiano. Por mi parte, no utilizaré nunca más una institución crediticia que no cumpla con las normativas cristianas en este tema.  Quiera Dios que el mundo y mi voluntad me permitan cumplir con esto para alcanzar la vida eterna.

Saludos,
Su hermano en Cristo.
H. Hernández.


[1] Libro de Mormón. Publicaciones de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Salt Lake City, Utah. 1993
[2] Edición de la Biblia, La Nueva Biblia Latinoamericana. Ediciones Paulinas. Verbo Divino. 1972
[3] Hay bastantes citas que pueden ser leídas en el texto. Aquí solo se mencionan algunas que  hemos considerado relevantes.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Chile ¿ La tierra de Lehi ?

Estimados(as) hermanos(as),


Hoy les quiero comentar una teoría que estuvo muy en boga en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, con sede en Utah durante el siglo XIX. Esta teoría nos dice que la tierra a la cual Lehi llego con su familia al nuevo continente fue Chile, aunque suene increíble y con tintes chovinistas. Pasamos a describir brevemente los supuestos orígenes de esta explicación. En la edición de 1879 del Libro de Mormón, en las notas escritas por Orson Pratt, se sostiene que producto de una revelación del propio Joseph Smith Jr, se indicó que la tierra de llegada de la familia judía al nuevo continente fue Chile, siendo más preciso, lo situaba en los 30 grados de latitud sur. Esta teoría, supuestamente tuvo a su inspirador en un secretario del vidente de Palmyra, Frederick G. Williams, quien afirmó que Joseph Smith le había entregado una profecía en relación a este asunto(1). Fue tal el sentido de esta afirmación, que hasta el propio James Talmage, en su libro The Story of Mormonism and, The Philosophy of Mormonism le dedica sendas líneas: 


"The book tells of the journeyings across the waters in vessels constructed according to revealed plan, of the people’s landing on the western shores of South America probably somewhere In Chile”.(2)

Otro autor más reciente,  Arthur J Kocherhans (3), después de analizar el pasaje de 1 Nefí 18:25 "(  y   hallamos todo clase de minerales tanto oro, como cobre y la plata), decidió hacer un estudio apologético en torno a Chile y su tierra, como la tierra prometida y que después daría origen a las grandes tradiciones culturales de Sudamérica. Es un texto de una gran riqueza ensayística, que nos deja mucho para la reflexión.
Hoy en día,  las teorías más en boga para demostrar los lugares originarios y de las culturas en el texto nefita, son aquellas que intentan demostrar que tanto México como Centroamérica son sus lugares primigenios. 
No se si tenga mucho asidero esta profecía y tradición que nos indica Frederick G. Williams , pero cuando miro las montañas y la variedad de  paisaje de este país y su historia, pienso que todavía tenemos que jugar un parte muy importante en el plan de la salvación. Pero como la mayoría de los hechos fundamentales en el Libro de Mormón, eso depende nuestra elección.
Saludos Cordiales,
R. Hernández.

(1) Una buena discusión en torno al problema de las tierras del libro de Mormón y su posible localización se en cuentra en William J. Hamblin. Basic Methodological Problems with the Anti-Mormon Approach to the Geography and Archaeology of the Book of Mormon.  Journal of Book of Mormon Studies: Volume - 2, Issue - 1, Pages: 161-97Provo, Utah: Maxwell Institute, 1993
(2)Jame Talmage. The Story of Mormonism and, The Philosophy of Mormonism. pág 8. 1914
Republished 2008 By Forgottenbooks.org. 
(3) Arthur J Kocherhans. Lehi's isle of promise: A scriptural account with word definitions and a commentary [Paperback] Kobo Enterprises (1989).